A finales del siglo XIX, en un mundo que apenas empezaba a comprender la industrialización como fuerza transformadora, un economista y lógico británico llamado William Stanley Jevons decidió llevar una idea radical a su máxima consecuencia: si la lógica es un conjunto de reglas, ¿por qué no construir una máquina que las aplique automáticamente? Era 1870, y la noción de que una máquina pudiera “razonar” sonaba casi a fantasía. Pero Jevons, movido por la misma curiosidad que impulsaba a los inventores de la época, creó uno de los artefactos más sorprendentes del siglo: la Logical Piano, la primera máquina realmente operativa capaz de resolver silogismos de manera automática.
William Stanley Jevons y la primera máquina lógica funcional (1870)
7 de diciembre de 2025



