En 2004, un evento sin precedentes mostró al mundo que los coches sin conductor ya no eran un sueño lejano. Aquel año, en pleno auge de la revolución tecnológica digital, tuvo lugar el DARPA Grand Challenge, una competición organizada por la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa (DARPA) de Estados Unidos. El objetivo era claro, pero ambicioso: desarrollar vehículos autónomos capaces de recorrer largas distancias en terrenos complejos sin intervención humana.
Stanley y el amanecer de los coches inteligentes en 2004
29 de marzo de 2025


