A comienzos de la década de 1970, la inteligencia artificial vivía uno de sus momentos más prometedores. Tras los primeros experimentos simbólicos de los años cincuenta y sesenta, los investigadores comenzaron a preguntarse si las máquinas podrían razonar como los humanos, no solo calcular. De esa búsqueda surgió Prolog, un lenguaje que transformó la forma de concebir el pensamiento computacional y que permitió a los ordenadores realizar deducciones lógicas basadas en conocimiento estructurado.
Prolog y la lógica de predicados: cuando las máquinas aprendieron a razonar
21 de octubre de 2025



