En 1903, en el XII Congreso Médico Internacional de Madrid, el fisiólogo ruso Iván P. Pavlov presentó oficialmente los resultados de un experimento que cambiaría no solo la psicología, sino también la futura inteligencia artificial: el condicionamiento clásico. Lo que para muchos era solo una curiosidad sobre perros que salivaban ante campanas se convirtió, con el paso del siglo, en la primera gran formalización científica de cómo un sistema —biológico o artificial— puede aprender a asociar señales con consecuencias. Mucho antes de que existiera el término “machine learning”, Pavlov ya estaba describiendo el principio fundamental del aprendizaje automatizado: ajustar el comportamiento en función de correlaciones detectadas en el entorno.
Pavlov, el condicionamiento (1903) y el origen biológico de la idea de aprendizaje artificial
14 de diciembre de 2025



