Luz que calcula: la chispa del tubo de Braun
20 de mayo de 2025
En 1897, el físico alemán Karl Ferdinand Braun presentó un invento que parecía más un experimento de laboratorio que una semilla de revolución tecnológica: un tubo de rayos catódicos, que proyectaba haces de electrones sobre una pantalla fosforescente. Aquel artefacto, conocido como el tubo de Braun, sería recordado como la primera pantalla electrónica de la historia. No servía para ver películas ni para jugar videojuegos. Servía para visualizar señales eléctricas. Pero en esa visualización, en esa línea oscilante trazada por electrones, se encontraba un cambio profundo: por primera vez, el cálculo se volvía visible.



