Los orígenes del control y el feedback en el siglo XIX
25 de noviembre de 2025
En 1868, James Clerk Maxwell publicó un trabajo que a simple vista parecía un análisis técnico más sobre reguladores mecánicos, pero que con el tiempo se reveló como una de las piedras fundacionales de la cibernética y, por extensión, de la inteligencia artificial moderna. Aquel artículo, dedicado a estudiar la estabilidad de los sistemas de control centrados en los reguladores de los motores de vapor, escondía una intuición que cambiaría para siempre nuestra forma de entender tanto a las máquinas como a los seres vivos: la idea de que un sistema puede observar su propio estado, corregir sus errores y mantener su equilibrio frente a perturbaciones externas. Era el nacimiento formal de la noción de feedback.



