Durante años, la inteligencia artificial vivió en los márgenes de la ciencia y la imaginación. Habitaba más en novelas de ciencia ficción y laboratorios universitarios que en el mundo cotidiano. HAL 9000, el ordenador de 2001: A Space Odyssey (1968), hablaba con voz suave y asesina mientras contemplaba las estrellas. Pero fuera de la pantalla, los ordenadores apenas podían jugar al tres en raya sin colgarse. La IA parecía un sueño brillante, pero inalcanzable.
Los oráculos de silicio: cuando la Inteligencia Artificial se volvió práctica
28 de junio de 2025



