En 1947, en los Bell Labs, se inventó el transistor, y con él comenzó la que probablemente sea la industria más compleja, fructífera y habilitadora que ha creado el ser humano. Desde entonces, en apenas 75 años, los chips se han convertido en un pilar invisible de nuestra civilización. Están en los teléfonos, en los coches, en los satélites y, por supuesto, en el corazón de la inteligencia artificial. Sin ellos, ninguna de las promesas de la era digital habría pasado del papel a la realidad.
Los chips: dioses invisibles de la inteligencia artificial
1 de octubre de 2025



