La tetera, el silicio y el espejismo de la consciencia
5 de agosto de 2025
Si afirmamos que una máquina puede ser consciente, la carga de la prueba recae en nosotros. No basta con desearlo ni con suponerlo. Como recordaba Bertrand Russell en 1952, la imposibilidad de refutar una afirmación no implica que sea verdadera. En su famosa analogía, decía que si alguien afirma que hay una tetera orbitando entre la Tierra y Marte, pero demasiado pequeña para ser detectada por telescopios, nadie podría demostrar que no está allí. Pero eso no convierte la creencia en razonable. Lo mismo vale para la consciencia en silicio.



