La minorización digital de las lenguas
6 de febrero de 2025
En 2018, los asistentes de voz ya eran una tecnología conocida para muchos usuarios. Se trataba de una función que permitía interactuar con los objetos cotidianos que nos rodeaban: teléfonos inteligentes, neveras, electrodomésticos, coches, entre otros. Entre los más destacados en ese momento se encontraban Amazon Alexa y Google Assistant, aunque también estaban presentes Apple Siri, Microsoft Cortana y Samsung Bixby.
Estos asistentes ofrecían a los usuarios facilidad y comodidad. Por ejemplo, ya no era necesario buscar una pequeña tecla en el móvil o comprobar visualmente si un texto había sido escrito correctamente. Bastaba con hablar al dispositivo para que este interpretara (con mayor o menor precisión) lo que se le solicitaba. Esta funcionalidad empezaba a cambiar muchos de los usos tecnológicos de la época. Se anticipaba que el dominio de Google podría verse transformado, ya que los usuarios ya no dependerían de escribir en su buscador. Asimismo, se preveía que realizar compras en línea no requeriría interactuar con humanos, sino que sería suficiente responder preguntas planteadas por un asistente.



