La mente que necesita cuerpo: caminos hacia una IA neurosimbólica
6 de agosto de 2025
Sabemos que una máquina puede reconocer un gato. Pero ¿puede perseguirlo, acariciarlo, temerle, o imaginarlo? Cada vez está más claro que sin cuerpo no hay mundo, y sin mundo no hay comprensión.
En las ciencias cognitivas, esta idea no es nueva. Desde los años 90, corrientes como el enactivismo han insistido en que la mente no es solo un procesador abstracto de símbolos, sino una actividad encarnada, situada, que surge de la interacción entre cuerpo, entorno y experiencia. Sin embargo, la inteligencia artificial ha seguido, durante décadas, caminos más estrechos: modelos simbólicos sin experiencia o redes neuronales que aprenden patrones, pero sin contexto físico. Hasta ahora.



