La inteligencia que compara: cómo nació la IA del deseo de entender patrones
25 de mayo de 2025
Antes de que las redes neuronales artificiales aprendieran a distinguir un tumor maligno de uno benigno, antes de que los motores de búsqueda ordenaran el conocimiento del mundo en fracciones de segundo, un estadístico ruso se sentó en su escritorio con una inquietud radical: ¿podría una máquina ayudarnos no solo a contar, sino a comparar ideas? En 1832, Semyon Korsakov presentó al mundo dos dispositivos que desafiaban la frontera entre el cálculo mecánico y el pensamiento conceptual: el homeoscope y el ideoscope.



