En 1980, Robert Metcalfe formuló una ley que, con el tiempo, se convertiría en uno de los pilares conceptuales de la era digital: el valor de una red crece proporcionalmente al cuadrado del número de sus usuarios. Esta sencilla proposición, nacida del análisis de redes de telecomunicaciones, anticipó uno de los fenómenos más impactantes del siglo XXI: la emergencia de sistemas que no solo se fortalecen con más usuarios, sino que dependen de esa expansión para alcanzar todo su potencial. La inteligencia artificial, en sus múltiples manifestaciones, ha sido una de las tecnologías que más ha interiorizado y materializado esa ley invisible.
La inteligencia artificial y el efecto multiplicador de las redes
10 de junio de 2025



