El psicólogo cognitivo y pionero de la inteligencia artificial Roger Schank ofreció una definición tan sencilla como revolucionaria: la información surge cuando se rompe una expectativa. Para él, no aprendemos de lo rutinario, sino de lo inesperado. El ejemplo cotidiano es elocuente: usamos un tostador cada mañana sin pensar demasiado en él. Lo enchufamos, introducimos el pan, esperamos el pitido familiar y seguimos leyendo el periódico. Nada nos sorprende. Pero si un día entramos en la cocina y encontramos el tostador flotando en el aire, suspendido misteriosamente, toda nuestra atención se activaría. Lo ordinario se interrumpe y la mente inicia un frenesí de hipótesis. Ese sobresalto, decía Schank en los años 80, es el núcleo de la información: la novedad pura y dura.
La información como sorpresa: Roger Schank y la novedad en la era de la IA
14 de septiembre de 2025



