No sé qué estarías haciendo en julio de 2015. Elon Musk, celebrando su 44º cumpleaños. Un animado grupo de amigos y familiares del magnate lo acompañan en un lujoso resort de Napa Valley. La celebración parecía transcurrir como cualquier otra en Silicon Valley. Sin embargo, una conversación junto al fuego transformó la velada en algo mucho más relevante. Elon Musk (Tesla, SpaceX, Twitter, etc., para entendernos) y Larry Page (Google, para entendernos), dos de las mentes más influyentes de la tecnología, debatieron intensamente sobre el futuro de la inteligencia artificial. Page imaginaba un mundo donde humanos y máquinas convivirían en armonía, mientras Musk advertía sobre el peligro existencial que esto representaba.
La armonía disruptiva: el nacimiento de OpenAI entre utopías y traumas
4 de enero de 2025



