Durante décadas, la inteligencia artificial soñó con ver el mundo como lo vemos nosotros. Desde los primeros experimentos de visión por computadora en los años setenta, los científicos intentaron que las máquinas reconocieran formas, bordes o colores. Pero los resultados eran pobres. Las computadoras no podían distinguir entre un gato y un perro, ni entre una silla y una mesa. El problema no era solo técnico: no había suficientes datos para enseñarles a ver.
ImageNet: el año en que las máquinas aprendieron a ver
4 de noviembre de 2025



