En 2013, en los laboratorios de Mountain View, un grupo de ingenieros y científicos encendió lo que muchos consideran el corazón de la inteligencia artificial moderna: Google Brain. El proyecto, nacido unos años antes como un experimento dentro de Google X —la división de innovación liderada por Sebastian Thrun—, tuvo un objetivo simple y ambicioso a la vez: enseñar a las máquinas a aprender por sí solas, sin supervisión humana directa.
Google Brain: cuando las máquinas empezaron a ver por sí mismas
3 de noviembre de 2025



