En la segunda mitad del siglo XX, la psicología cognitiva y la filosofía de la mente vivieron una revolución conceptual que impactó directamente en la inteligencia artificial: el funcionalismo. Este enfoque, surgido en los años sesenta, afirmaba que los estados mentales no debían entenderse por su composición física, sino por las funciones que desempeñaban en un sistema. Era una forma de superar tanto el conductismo, que había dominado desde los años veinte con John B. Watson y B. F. Skinner, como el reduccionismo biológico, que veía en la mente solo un producto de la materia cerebral.
Funcionalismo: la idea que conectó mente y máquina
18 de octubre de 2025



