Entre líneas, cuerpos y números: los cimientos invisibles de la IA
1 de junio de 2025
La inteligencia artificial, tal como la entendemos hoy, es una red compleja de conceptos, algoritmos y abstracciones matemáticas. Pero sus raíces no están en los laboratorios de Silicon Valley, sino en las ideas que, en el siglo XIX, transformaron la forma en que concebimos el espacio, el cálculo y al propio ser humano. En 1835, Adolphe Quetelet propuso medir al hombre con estadísticas. En 1844, Gabriel Lamé refinó el algoritmo euclidiano. Ese mismo año, Hermann Grassmann publicó Theory of Extension, donde reimaginó el espacio como algo que podía extenderse en más de tres dimensiones. Sin ellos, la IA moderna no existiría.



