A finales del siglo XVI, en pleno auge de las exploraciones marítimas, la precisión no era un lujo: era una necesidad que podía marcar la diferencia entre el descubrimiento y el naufragio. En ese contexto de océanos inexplorados, mapas inciertos y brújulas caprichosas, un matemático y cartógrafo inglés llamado Edward Wright (1561–1615) publicó en 1599 una obra titulada Certaine Errors in Navigation. Aunque el título parecía modesto, su impacto fue enorme. En sus páginas, Wright abordaba las deficiencias de los métodos de navegación de su época y proponía una serie de innovaciones técnicas, entre ellas una idea que pasaría desapercibida durante siglos, pero que hoy es fundamental: el uso de la mediana como herramienta para la toma de decisiones numéricas.
En el centro del rumbo: la mediana, Wright y el arte de navegar la incertidumbre
3 de mayo de 2025



