El legado oculto de Charles Babbage
27 de noviembre de 2025
Charles Babbage es recordado, casi siempre, por dos artefactos grandiosos que nunca terminaron de construirse: la Máquina Diferencial (1822) y la Máquina Analítica (1837). Pero reducirlo solo a sus inventos es perder de vista al verdadero Babbage: un pensador que, un siglo antes de Turing, ya había imaginado cómo debía funcionar un ordenador moderno y, sobre todo, qué significaba mecanizar el pensamiento humano. Detrás del metal y de los engranajes, Babbage dejó una teoría de la computación tan profunda que hoy sirve para entender no solo la historia de las máquinas, sino también el futuro de la inteligencia artificial.



