Cuando pensamos en inteligencia artificial, solemos imaginar ordenadores, algoritmos y laboratorios contemporáneos. Sin embargo, muchas de las preguntas que ahora asociamos a la IA ya se estaban planteando en el siglo XIX, en el corazón del Imperio Austrohúngaro. Aquella sociedad, marcada por tensiones entre modernidad y tradición, por la convivencia de múltiples lenguas y culturas, y por la irrupción de la ciencia como fuerza social, dejó huellas profundas en lo que más tarde sería el pensamiento que alimentaría la inteligencia artificial.
El espejo del Imperio Austrohúngaro y su diversidad en la era de la IA
27 de agosto de 2025



