El desafío de Levesque: cuando el sentido común puso a prueba a las máquinas
20 de agosto de 2025
En 2012, un investigador canadiense llamado Hector Levesque lanzó un reto que parecía sencillo y, al mismo tiempo, tremendamente revelador. Propuso una alternativa al célebre test de Turing, esa prueba ideada en 1950 para determinar si una máquina podía hacerse pasar por humana en una conversación. Levesque sabía que, después de más de seis décadas, el test de Turing ya no bastaba para medir la inteligencia real de los sistemas. Muchas máquinas podían engañar con frases vagas, trucos estadísticos o respuestas ambiguas. Lo que faltaba era un examen que midiera algo más profundo: la capacidad de mostrar sentido común. Así nació el test de esquemas de Winograd.



