Del bosque mínimo a la inteligencia máxima: cómo los algoritmos de grafos sentaron las bases de la IA moderna
28 de julio de 2025
En 1953, un algoritmo basado en la secuencia de Fibonacci permitió encontrar el valor máximo dentro de un conjunto de datos estructurados. Poco después, en 1956, Joseph Kruskal y Edsger Dijkstra presentarían dos algoritmos fundamentales para recorrer grafos: uno para construir árboles de expansión mínima, y otro para encontrar rutas más cortas. Aunque en su origen respondían a problemas de eficiencia computacional o de optimización en redes, hoy forman parte de la infraestructura oculta que sostiene buena parte de la inteligencia artificial contemporánea. Lo que comenzó como teoría de grafos es ahora inteligencia aplicada.



