Desde los inicios de la inteligencia artificial, los investigadores se han preguntado cómo construir máquinas capaces de pensar. La duda se formuló en términos de estrategia: ¿debían los sistemas inteligentes diseñarse de arriba abajo, partiendo de la lógica y las representaciones abstractas, o de abajo arriba, imitando el funcionamiento elemental de las neuronas y dejando que la inteligencia emergiera de su interacción? Esta dicotomía, inspirada en el estudio del sistema nervioso, marcó las primeras décadas de la IA y sigue vigente hoy.
De arriba abajo o de abajo arriba: dos caminos para imitar al cerebro
22 de octubre de 2025



