Cuenta la leyenda que en la ciudad prusiana de Königsberg, en el siglo XVIII, sus habitantes se entretenían con un peculiar acertijo: ¿era posible pasear por la ciudad cruzando cada uno de sus siete puentes una única vez, sin repetir ninguno? A simple vista, la pregunta parecía trivial, casi un juego de domingo. Pero para un hombre en particular, ese problema no era solo un paseo: era una puerta hacia una nueva rama de las matemáticas. Ese hombre se llamaba Leonhard Euler, y en 1736 escribió una carta que cambiaría para siempre la manera en que entendemos las conexiones.
Cuando un paseo cambió las matemáticas: la teoría de grafos y su camino hacia la inteligencia artificial
31 de marzo de 2025


