Entre 1910 y 1930, décadas antes de la invención del transistor y casi medio siglo antes de que alguien hablara de “inteligencia artificial”, los ingenieros eléctricos comenzaron a explorar un territorio que cambiaría para siempre la forma en que el mundo piensa, calcula y controla máquinas: los circuitos automáticos. Lo que empezó como una preocupación práctica —¿cómo hacer que un sistema eléctrico se regule solo?— terminó convirtiéndose en uno de los pilares conceptuales que permitiría, más adelante, la computación lógica, la automatización industrial y los sistemas inteligentes.
Cuando los circuitos aprendieron a decidir: el estudio de los sistemas automáticos (1910–1930) y el origen eléctrico de la inteligencia artificial
13 de diciembre de 2025



