En 2014, un joven investigador llamado Ian Goodfellow propuso una idea que transformaría la forma en que las máquinas aprenden a crear. Fue durante una discusión informal entre colegas cuando imaginó un sistema en el que dos redes neuronales compitieran entre sí, como si fueran artistas rivales: una creando obras, la otra juzgándolas. Nacieron así las Generative Adversarial Networks —las famosas GAN—, uno de los avances más influyentes en la historia reciente de la inteligencia artificial generativa.
Cuando las máquinas compiten para crear: la historia de las GAN
20 de junio de 2025



