En 1913, el psicólogo estadounidense John B. Watson publicó un breve artículo que transformaría para siempre la psicología y, sin saberlo, sembraría una de las raíces conceptuales más profundas de la inteligencia artificial. En su manifiesto Psychology as the Behaviorist Views It, Watson proclamaba que la psicología debía dejar de estudiar la “mente” —incognoscible, subjetiva, cargada de introspección— y dedicarse exclusivamente a lo observable: estímulos y respuestas. Para él, pensar no era un acto misterioso, sino un comportamiento más; una cadena de reacciones predecibles ante condiciones del entorno. Lo que en su día pareció una simplificación radical de la naturaleza humana terminaría convertida, varias décadas más tarde, en la base filosófica del aprendizaje automático.
Cuando la mente se volvió comportamiento: el Conductismo de Watson (1913) como base conceptual inesperada de la inteligencia artificial
20 de diciembre de 2025



