La inteligencia artificial no ha crecido de manera lineal. Su historia es más parecida a un clima caprichoso, alternando épocas de entusiasmo desbordado —los llamados veranos de la IA— con períodos de frustración, recortes y pesimismo —los temidos inviernos de la IA. Entender estos ciclos no solo ilumina el pasado, sino que permite leer el presente con mayor claridad. Cada ola de optimismo surgió de avances técnicos concretos; cada invierno, de límites que en ese momento parecían insalvables. Y, sin embargo, cada renacimiento vino acompañado de una sorpresa que nadie vio venir.
Cuando la inteligencia artificial pasó frío y calor: la historia cíclica de sus inviernos y veranos
22 de diciembre de 2025



