Conectividad sin límites: el tejido invisible que sostiene la inteligencia artificial
9 de junio de 2025
La historia de la conectividad ha sido una epopeya de expansión, velocidad y convergencia tecnológica, una transformación constante que ha ido de la mano de los mayores avances en inteligencia artificial. Todo comenzó en 1901, cuando Guglielmo Marconi logró transmitir un mensaje en código Morse a través del Atlántico. Aquel destello pionero, que consumió una fracción significativa del espectro radioeléctrico mundial, era apenas el primer paso hacia un futuro en el que más de un billón de señales pudieran coexistir en el aire sin interferirse. Esa evolución ha permitido que tecnologías como la IA generativa se distribuyan y escalen, habilitadas por leyes de crecimiento que parecen más propias de la ciencia ficción.



