Cerveza, incertidumbre y algoritmos: la humilde génesis del T-test
5 de junio de 2025
En 1908, en los laboratorios de la cervecera Guinness en Dublín, un joven estadístico inglés llamado William Sealy Gosset enfrentaba un problema tan cotidiano como científico: ¿cómo asegurar la calidad de las cervezas oscuras producidas por la compañía cuando solo se podía analizar una muestra pequeña? No había margen para errores. Una mala tanda no solo dañaría el sabor: dañaría la marca. Fue así como, entre lúpulos y levaduras, nació una de las herramientas más influyentes de la estadística moderna: el t-test.



