Ajustes finos en mentes artificiales: del telescopio de Galileo al entrenamiento especializado
15 de junio de 2025
En 1609, Galileo Galilei no inventó el telescopio, pero sí lo transformó. Tomó una herramienta pensada para ver barcos en el horizonte y la adaptó para observar los cráteres de la Luna, los satélites de Júpiter y las manchas del Sol. Ese pequeño ajuste técnico convirtió un instrumento comercial en una revolución científica. Lo que hizo Galileo fue afinar una tecnología general para un propósito específico, un principio que atraviesa la historia del conocimiento y que hoy se conoce, en inteligencia artificial, como fine-tuning.



